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Pulseras2 min de lectura

Cómo combinar pulseras sin que se enreden ni se rayen

Igual que los collares, las pulseras se enredan cuando no varían de tamaño ni de tipo de cierre. Estas reglas evitan el lío sin renunciar a llevar varias.

01

Varía el diámetro

Una pulsera rígida (brazalete) y una de cadena flexible casi nunca se enganchan entre sí porque se mueven de forma distinta en la muñeca. Dos cadenas del mismo grosor y largo, en cambio, se enredan todo el rato.

02

La más rígida, la primera en ponerse

Ponte primero el brazalete o la pieza rígida, y las cadenas finas por encima. Así no tienes que maniobrar una pulsera fina alrededor de una que ya no se mueve.

03

Dos manos, no una sola muñeca cargada

Si tienes 3 o 4 pulseras, repártelas entre las dos muñecas en vez de apilarlas todas en una. Se ve más equilibrado y reduce el roce constante entre piezas.

04

El acero no se raya entre sí como el bañado

Con piezas bañadas en oro, el roce entre pulseras desgasta el baño con el tiempo. Con acero inoxidable genuino el color es el propio metal, así que puedes llevarlas juntas a diario sin que pierdan brillo.

05

Si llevas reloj

Pon las pulseras en la muñeca contraria al reloj para que no compitan por espacio ni se enganchen con la correa. Si prefieres llevarlas en la misma muñeca, elige una sola pulsera fina y flexible junto al reloj — evita apilar varias piezas rígidas ahí, chocan constantemente con la caja.

Para poner en práctica

Pulseras para combinar